Seguramente alguna vez hayas escuchado el término empatía, o alguien te haya sugerido que seas empático con alguna persona o en alguna situación determinada. O quizás nunca lo hayas escuchado antes.
Vas a encontrar algunas acepciones distintas para esta palabra, por eso queremos decirte qué es para nosotras la empatía, y que sepas que, si bien hay personas que la poseen como habilidad innata, también se puede adquirir con la práctica.
Para nosotras, la empatía es la habilidad de ponerse en el lugar de la otra persona, o para que lo entiendas mejor, “ponerse en los zapatos del otro”, pero manteniendo la noción de la propia identidad, o sea sin identificarse con el otro.
Es la empatía la que nos permite entender lo que hacen, dicen o sienten los demás, poniéndonos en su lugar
La empatía nos motiva a construir juntos a través de la voluntad de entender a las personas y al mundo que nos rodea. Nos permite permanecer abiertos a mirar diferente, sentir diferente, razonar diferente, entendiendo desde donde el otro mira, desde donde razona, desde donde siente, para poder relacionarnos desde la comprensión y no desde la confrontación.
La empatía es poderosa para entender que nos relacionamos con personas que no siempre perciben el mundo o a los otros de la misma forma en que lo hacemos. Y si no somos capaces de verlo y entenderlo, ¿cómo vamos a ser capaces de relacionarnos bien?
Tal vez estés leyendo esto y pienses: “muy lindo todo, pero si no soy naturalmente empátic@, ¿cómo hago para desarrollar la empatía?”
Bueno, lo que vamos a tratar de mostrarte es cómo mirar al otro para aprender a ser empático.
Te sugerimos que, para empezar a desarrollarla, te enfoques en las personas más cercanas, preferentemente al principio, en familiares y amigos. Después puedes ampliar la práctica.
Y vamos a usar una guía para mirar al otro, es una herramienta que fue desarrollada por Xplane, que se llama Mapa de la empatía.
Generalmente esta herramienta la utilizamos quienes trabajamos en empresas de servicios a clientes, para conocer al cliente, pero hoy queremos mostrarte cómo podés utilizarla con cualquier persona con la que te relaciones para intentar ponerte en el lugar del otro:
- Responde cada una de esas preguntas respecto de ti mism@. De esta forma te será más fácil entender cómo aplicarlo para otra persona. Mira cómo ha quedado compuesto ese mapa con esas respuestas, si eres capaz de ver a esa persona, de verte desde dónde piensas, desde dónde miras, desde dónde sientes. Te aseguro que vas a sorprenderte.
- Aplica el mapa con una persona cercana, preferentemente con aquella con la que te cueste relacionarte y tener una conversación. Ahora mira cómo ha quedado ese mapa: ¿ves algo diferente que antes no veías?, ¿qué cambiarías en tu forma de relacionarte o conversar con ella al ver este mapa de la empatía?, ¿puedes “ponerte en sus zapatos”?
No te preocupes si se te dificulta la primera vez que lo haces, sigue intentándolo, recuerda que esto requiere práctica.
No siempre podrás contestar todas las preguntas del mapa, ya que a veces no tendrás un conocimiento tan profundo de la persona. Lo que vale es que contestes las que puedas y que en todo momento prestes atención para poder lograr ponerte en sus zapatos.
Incorpora mentalmente ese mapa de a poco, para que puedas ir practicando con las distintas personas con las que te relacionas.
Una vez que hayas probado la eficacia de la empatía en tu relacionamiento personal, vas a querer aplicarla siempre.
Esperamos que esta información te sirva para que disfrutes cada vez más el relacionarte con otras personas.
¡Cuéntanos cómo te fue!