La pregunta en el título pretende hacernos pensar un poco y nosotras pensamos que la respuesta es no.
Recordemos que podemos tener líderes en distintos niveles de una organización, por lo tanto, no serán las mismas habilidades que tenga que desarrollar un supervisor, un jefe, un gerente o un director. Cuantas más responsabilidades se vayan adquiriendo en una empresa, más habilidades necesarias se tendrán que ir sumando para hacer frente a nuevas complejidades y desafíos que el puesto implica.
Lo que sí podemos afirmar es que en mismo puesto necesitaremos las mismas habilidades y es importante que diagramemos planes de desarrollo de estas para los cuadros de reemplazo, y que se incluyan en el entrenamiento y formación de los líderes.
No es suficiente el potencial si no se desarrolla.
Hechas estas aclaraciones, queremos acercarte un concepto que desarrolla Robert Katz, que es un psicólogo social y organizacional, que sostiene precisamente que las habilidades cambian de acuerdo con el nivel de gestión. Y al mismo tiempo, divide las habilidades en 3 tipos de carácter general para revisar si todas ellas están presentes:
- Habilidades técnicas: se define como la capacidad aprendida en cualquier campo dado de trabajo o estudio. Se relaciona al conocimiento. Aquí también entra a jugar el tema del know how, es decir, el “saber cómo hacer”, que se acumula con las experiencias laborales anteriores de las personas. Dentro de estas habilidades se nuclea una lista distinta de acuerdo con el puesto en que se encuentre la persona.
- Habilidades conceptuales: es la capacidad de formular ideas o abstracciones mentales. Las habilidades conceptuales giran principalmente en torno a la generación de ideas, utilizando una combinación de conexiones y una comprensión integral de un contexto dado. Tienden a ser más relevantes en el pensamiento de nivel superior y en situaciones estratégicas amplias (a diferencia de la gestión de nivel operativa).
- Habilidades Interpersonales: Es la capacidad de entender, dirigir y trabajar con personas que abarca la comprensión sus inquietudes, sus necesidades, intereses y actitudes. Dirigir a las personas representa un componente central de las habilidades humanas. Las habilidades interpersonales diferencian a un gerente de un líder. Un gerente puede simplemente manipular recursos para lograr un objetivo determinado, mientras que un líder apela al lado humano de los empleados para generar creatividad y motivación, además de cumplir metas y desarrollar a su equipo.
Podemos pensar que más allá de estas tres categorías de habilidades, existen otras que es necesario considerar en el camino hacia el cual el liderazgo se está dirigiendo, pero ellas son un buen punto de partida para que nos preguntemos:
¿Sabemos las habilidades que necesitamos en cada puesto de la organización?
¿Tienen las personas que actualmente ocupan esos cargos, las habilidades necesarias?
¿Realizamos programas de entrenamiento y desarrollo de esas habilidades?
¿Nos aseguramos de que los líderes sepan cómo trabajar esas habilidades con sus equipos?
Cada vez más necesitamos establecer procesos o programas que contemplen la formación permanente, en un contexto altamente cambiante, se hace indispensable entrenar a las personas para el cambio y el aprendizaje, porque sino se dificultará moverse rápidamente.
No dejes de aprender, no dejes de formar a tu equipo, es la mejor forma para mantenerse vigente.