Cuando nosotras hablamos de desarrollo personal, nos referimos a trabajar en nosotr@s mism@s, invertir tiempo en nosotr@s. Hablamos de descubrir o redescubrir lo que nos gusta y nos motiva a ser cada día mejores y sobre todo a lograr sentirnos cómod@s con nosotr@s mism@s.

En este camino de desarrollo, el ser consciente o tomar conciencia de determinados aspectos, es fundamental para poder “trabajar” en nosotr@s.

Por eso hoy te proponemos repasar estas 6 “conciencias” para que te acompañen en tu desarrollo personal.

1- Conciencia de uno mismo

Esto es entender quién sos, cuáles son tus valores, tus creencias (tanto las viejas como las nuevas), y el propósito que sentís que querés alcanzar. Recordá que vos sos más que la suma total de las opiniones de otras personas. Buscá lo que es significativo para vos, independientemente de lo que piense el otro.

Las experiencias que tenés en la vida solo pueden tener un verdadero significado cuando buscás comprenderlas. Cada experiencia que trae la vida puede usarse para un mayor conocimiento de sí mism@ y para tomar mejores decisiones en el futuro. A medida que adquieras un sentido más sólido de quién sos, estarás list@ para comenzar a planificar, diseñar y perseguir tus propias metas y objetivos.

2- Conciencia de tu dirección

Esta conciencia facilita la toma de decisiones, porque tener una dirección mejora tu capacidad para priorizar. Sabes qué objetivos son importantes a corto plazo y cuáles son necesarios para tu largo plazo. Con un sentido de dirección, te volvés concentrad@ y eficaz. La dirección proporciona compromiso. Es difícil comprometerse con algo que no tiene futuro o camino previsible. Si tenés dudas y falta de claridad, no hay forma de lanzar tus ideas. El autodesarrollo te da dirección y, por lo tanto, el compromiso de lograr tus metas.

 3-   Conciencia de seguir hacia adelante 

Saber lo que querés lograr te facilita ver los beneficios de actuar.   Incluso cuando las tareas en cuestión no sean agradables, ver el beneficio de cumplirlas, hará que sea más fácil motivarse para tomar las acciones necesarias para lograr tus objetivos. Cuando estás comprometido con el desarrollo personal, siempre encontrás la manera de desarrollar la voluntad necesaria. Tu visión es lo que te dará el incentivo para seguir adelante siempre.

  4-   Conciencia de resiliencia 

Hay tiempos difíciles en la vida, y cuando ocurren, necesitás las habilidades y los atributos para lidiar con ellos de manera efectiva. El desarrollo personal no puede evitar que ocurran todas las cosas malas, pero te ayuda a lidiar con los obstáculos que surgen. La resiliencia te enseña a no ver ningún desafío como el fin del mundo. La resiliencia te permite la paciencia y la fortaleza para seguir avanzando, incluso si eso significa cambiar completamente el rumbo.

5-   Conciencia de tu conexión 

Las relaciones pueden ser espadas de doble filo. Te levantan o te arrastran hacia abajo. O te acercan a tus metas o te alejan más. Cuando mejora tu desarrollo personal, podés ver mejor en qué relaciones vale la pena invertir y cuáles tenés que dejar ir.  Este tipo de autoconciencia te brinda las habilidades para aprovechar al máximo las relaciones que tienen un impacto positivo en tu vida. 

6-   Conciencia de gratitud 

Gratitud, que rima con «actitud», proviene de la palabra latina “gratus”, que significa «agradecido, agradable». Cuando sentís gratitud, te sentís complacid@ por lo que alguien hizo por vos y también complacid@ por los resultados.  Aquí se trata de que la gratitud forme parte de tu vida diaria, agradecé por todo lo que te parezca “normal” o “común” y empezá por vos. Por ejemplo, decite: Estoy agradecid@ conmigo mism@ por mi dedicación a descubrir, crear y recorrer el camino de mi vida. A veces ha sido duro, pero también estimulante. Estoy content@ de haber elegido este camino.  

Te invitamos a que apliques estas 6 “conciencias” en tu vida, sin apuro, de a una a la vez, y siempre destiná tiempo a tu propio desarrollo, no te vas a arrepentir. 

Y, si te animás, contanos qué otra “conciencia” te parece importante tener para contribuir al desarrollo personal.