A nosotras en Potenciarte nos gusta entendernos como “eternas aprendices”, cada una con su estilo, sus gustos, con nuestras diferencias y similitudes, siempre buscamos aprender, hacer o crear cosas, habilidades o conocimientos nuevos.
Sabemos que el aprendizaje nos mantiene activas, actualizadas y sobre todo motivadas, y que es un camino que vamos a transitar permanentemente.
Elegimos disfrutar no sólo del resultado final que es aprender, sino de cada paso para llegar allí.
Benedict Carey es un autor que se dedicó a hacer una investigación científica de cómo las personas podemos mejorar la forma en que aprendemos. Hace hincapié en cómo los adultos pueden hacerlo y aquí te resumimos unos puntos que él señala en su libro “How we Learn” (“Cómo aprendemos”) que te pueden servir para mejorar la forma en que aprendés.
1- Variá tu rutina de aprendizaje, el lugar donde lo hacés y el material que utilizás.
Muchos estudiantes tienen un horario y un lugar fijos para estudiar. Sin embargo, la investigación ha demostrado que variar la ubicación de tu lugar de estudio, puede mejorar el aprendizaje. De manera similar, cambiar ocasionalmente la hora del día que estudiás y los materiales que usás (computadora, lápiz y papel, hablando en una grabadora de voz) también aumentan el aprendizaje.
2- Dormí bien durante el proceso de aprendizaje.
Variá tu tiempo de sueño según lo que estés aprendiendo. Si estás tratando de aprender nombres, fórmulas y fechas, andá a la cama temprano. Luego levantate temprano y revisá lo que habías estado aprendiendo el día anterior.El sueño que mejor consolida el pensamiento creativo y las habilidades motoras ocurre por la mañana antes de despertar. Entonces, para aprender estas habilidades, es mejor que te vayas a la cama un poco más tarde de lo normal y duermas poco.
3- Espaciá tu tiempo de estudio.
Es mejor hacer dos sesiones de estudio de una hora que una sola sesión ininterrumpida de dos horas. Recordarás más si hacés una hora hoy, luego otra hora mañana, especialmente si dormís bien durante la noche (acordate del consejo anterior).
4- Utilizá la autoevaluación.
Esta es una técnica de aprendizaje sólida y probada. Podés ponerte a prueba intentando recordar lo que estabas aprendiendo, o explicándotelo en voz alta a vos mismo o a alguien que esté preparado para escuchar. Podés conseguir alguien que te haga preguntas. Uno de los beneficios es que podés obtener comentarios inmediatos sobre el avance.
5- No te preocupes por los descansos o distracciones mientras estudiás.
Los científicos que aprenden saben que un breve descanso mientras intentás resolver un problema en el que estás atascado, es una de las mejores maneras de tener éxito. Cuando tomés un descanso, tu cerebro continuará trabajando en el problema inconscientemente, sin la imposición de ideas preconcebidas que puedas haber tenido.
Más allá de estos tips, que funcionan, no sólo porque te lo digamos nosotras, sino porque están científicamente comprobados, es fundamental el compromiso que pongas en tu propia mejora y en el aprendizaje.
El compromiso es ser hoy mejores que ayer, y es buscar aprender aquello que nos gusta, nos entusiasma y nos complementa para lograr lo que queremos.
Así que queremos preguntarte: ¿Qué vas a empezar a aprender hoy?