Todo el camino que transitamos en nuestra vida laboral es un camino de constante crecimiento, aprendizaje y evolución.

Si queremos sentirnos bien con lo que hacemos y no quedarnos estancad@s, es fundamental accionar para que las cosas pasen y dedicar tiempo a aquello que nos haga avanzar en el camino que elegimos.

Así que si hoy querés mirar cómo está tu vida profesional o te sentís estancad@, te proponemos que revises qué de estos consejos que te damos, no estás llevando a cabo cuando gestionás tus objetivos profesionales.

1-  Reservá tiempo para mantenerte actualizad@.

Independientemente de qué tipo de carrera tengas, tendrás que reservar un tiempo para desarrollar tus habilidades e investigar más sobre los temas y los cambios que hay respecto de ella. Asistir a talleres o seminarios, puede prepararte para una entrevista, para emprender, hacerte más atractiv@ para las empresas o ayudarte a descubrir lo que querés hacer. Este delinear tus objetivos profesionales incluye obtener la formación necesaria para ayudarte a adquirir las habilidades indispensables y a destacarte entre la multitud. 

2- Cuando establezcas metas profesionales, recordá evaluar los costos vs los beneficios.

 Por ejemplo, si estás interesado en el liderazgo corporativo, calculá cuánto costaría obtener un MBA y cuánto aumentaría tu potencial de ingresos. Si la cantidad es significativa, puede valer la pena hacer el sacrificio. Cuando establezcas metas profesionales, asegurate de compararlas con tu formación. 

3-   Desarrollar un conjunto sólido de habilidades. 

Para destacar o ser elegido entre la multitud, es importante el conjunto de habilidades que realmente tenés. Incluso si estás subcalificad@, en ciertas áreas, para un puesto, tu conjunto de habilidades puede ser la razón por la que podrías ser elegid@ en lugar de alguien que tenga todos los requisitos para ese puesto. A veces las empresas que contratan o quienes adquieren tus servicios, valoran cierto tipo de experiencia respecto de otras cosas. Tomate el tiempo no sólo para desarrollar tus habilidades sino para entender realmente cuáles son las que tenés y cuáles no, Tendemos a subestimarnos o a sobrestimarnos, y ninguna de las dos es buena si queremos evolucionar. Se sincer@.

 4-   Alineá tus objetivos profesionales con los objetivos de tu vida. 

Hay que procurar un equilibrio entre la vida laboral y personal. Lo importante es saber qué significa ese equilibrio para vos y eso dependerá de lo que desees para tu vida. Te damos un ejemplo: Si tus objetivos de vida apuntan a tener más flexibilidad en tu horario, entonces tus objetivos profesionales podrían incluir trabajar de forma remota y / o construir tu propio negocio. Del mismo modo, si tus objetivos de vida incluyen priorizar algo más ordenado y estructurado, así como una seguridad permanente, entonces tu mirada va a estar puesta en un trabajo en relación de dependencia. Cuando alineás tu carrera y tus objetivos de vida, vas a ver que estás menos estresad@ en tu casa y en el trabajo.  

5-    Sé claro acerca de tus objetivos. 

Cuanto más específic@ seas con el establecimiento de los objetivos de tu carrera, más éxito tendrás. ¿Por qué? Porque cuando sabés exactamente para qué estás trabajando, podés establecer métricas para la medición. Identificá exactamente lo que deseás lograr, cómo y cuándo podés completarlo.  Cuando tus objetivos son claros, son más fáciles de administrar. 

6-    Sé realista al establecer una meta. 

Tomate el tiempo para establecer objetivos a corto plazo primero. Eso te ayudará a aterrizar de manera realista donde querés estar en el futuro.  Asegurate de desglosar tus objetivos, paso a paso, para garantizar el éxito. Diferenciar los objetivos a corto y largo plazo, te ayudará a pensar en todos los pasos que debés seguir para llegar a donde querés estar. 

7-    Ponete a prueba.

Cuando establezcas objetivos profesionales, asegurate de ser realista y de que también te estés desafiando a vos mism@. ¿Por qué? Porque te ayudará a crecer de formas que nunca creíste posibles. No estamos diciendo que definas objetivos que te hagan sentir frustrado y estresado continuamente, sino que hagas algo que te ayude a crecer y que te permita aprender algo nuevo. 

8-    Elegí un mentor que te acompañe por un rato. 

Elegir un mentor para el establecimiento de objetivos y su seguimiento, permite que te retroalimentes de otra fuente que no seas vos y que ya validaste como certera.  Esa retroalimentación del mentor viene de dos formas:

                   a)     obtener su visión sobre los objetivos que estás   estableciendo, saber dónde querés terminar y si tus objetivos tienen sentido para ayudarte a llegar ahí. Tu mentor puede ver tus objetivos y ayudarte a decidir cuáles son valiosos y cuáles necesitan ajustes.

                   b)      obtener su opinión sobre el progreso. Que te acompañe en entender tu propio ritmo y pasos que vas dando. Y en cierta forma te desafíe si vos no lo hacés. 

9-    Reevaluar tus objetivos con frecuencia.

Lograr el éxito no se trata sólo de establecer metas; también se trata de gestionar tus objetivos.  Una forma de gestionar tus objetivos profesionales es reevaluarlos con frecuencia. Esto significa dividir tus objetivos a lo largo del año para asegurarte de que estás en el camino correcto, que tus objetivos son medibles y que la dirección que estás eligiendo te está ubicando en el camino hacia donde deseás terminar. No sólo podés reevaluar tus objetivos, sino que también podés pedirle a tu mentor que analice tus objetivos y los reevalúe con vos. 

Animate a tomar un momento, reservado en tu agenda, para repasar estos puntos que te proponemos y ver qué tenés que revisar de tu definición y gestión de objetivos.

Y si no sabés por dónde empezar, podés contactarnos, nos va a encantar acompañarte a delinear esos objetivos y ese plan para llegar al lugar donde querés llegar.

¡Te esperamos!