Ser mejor líder, para los que lo elegimos, es una tarea que llevamos día a día, no se es un gran líder de la noche a la mañana, trabajamos para serlo en cada paso, y claro que vale la pena y la gloria.
En estos entornos tan dinámicos, tenemos que ser ágiles para motivar a resultados, para impulsar cambios, para potenciar el talento y elegir cómo enfrentar cada conflicto.
Y hoy nos quisimos detener en estos últimos: los conflictos.
Si no nos ocupamos de prevenirlos, gestionarlos y resolverlos eficazmente, poco a poco, nuestros mejores talentos buscarán otros equipos con mejores entornos.
Tenemos que tomarnos el tiempo para observar como gestionamos los conflictos y desarrollar habilidades para ser más efectivos cada vez. Efectivos al gestionarlo y también al aprovecharlos.
Te compartimos 6 acciones que pueden ayudarte a ser más efectivos:
Transformar los conflictos en aliados.
Parte de la tarea como líderes, es ayudar a resolver los inconvenientes o los conflictos, y la clave está en pensar como vamos a transformar el problema en cimiento para subir un escalón más.
Elegimos entre: ponerlo de excusa o el puntapié para una acción diferente.
Tener presente la frase popular: no podemos elegir las cartas, pero si como jugarlas.
Definitivamente es nuestra elección, podemos elegir ese CÓMO, la actitud que vamos a tener frente a esas cartas.
Los problemas pueden resolverse o pasar, pero nosotros como líderes siempre podemos elegir y actuar.
El problema ya mostró sus cartas, ahora nos toca jugar a nosotros, la clave está en no abandonar. Buscar las posibles respuestas a un problema nos dan cada vez una mejor opción, a no detenerse entonces hasta tener al menos el doble de alternativas que al inicio de la situación.
Reunir la información necesaria y actuar en tiempo adecuado:
Es una premisa que aplica en muchas variables en nuestra rutina, pero ante un conflicto no podemos dejar pasar los días, tenemos que reunir la información necesaria y analizarla para intervenir a tiempo para que no se transforme en urgencia.
Elegir respetar la diversidad y diferencias antes de imponer la jerarquía:
En estos entornos tan diversos en cuestiones culturales y generacionales, poder analizar las diferentes perspectivas en vez de imponer el rango, va a ser una gran herramienta para comprender mejor y evitar conflictos futuros. Aplicando, por ejemplo, escucha activa.
Mirar el conflicto como oportunidad:
Un conflicto, un obstáculo, un problema nos traen también grandes enseñanzas y experiencias. Y así crecemos, nos desarrollamos, nos desafiamos incluso a lo que creíamos que sería imposible.
Identificar la mejor alternativa, siempre con la mira puesta en ganar ganar:
Ante la situación tenemos que hacernos el momento para distinguir las diferentes alternativas, evaluarlas, reunir los objetivos que perseguimos y las posibles soluciones. Y como líderes, jugar las cartas necesarias para decidir lo mejor para el fin determinado.
Y por último Transformar adversidad en motivación:
Anastasia Soare, una de las mujeres más ricas del mundo, dueña de la marca de cosméticos Anastasia Beverly Hills, refiere a la adversidad de una manera muy particular. Ella miraba a la adversidad como una carrera de obstáculos, y simplemente eso que le tocaba transitar, era una dificultad que ella tenía que saltar para llegar a la meta final y conseguir su medalla.
Superar cada traba y entender lo que se presente como un paso más, como motivación para hacer más y mejor.
Enfocarnos a aprender a crecer frente a la adversidad, ya que la resiliencia es una decisión, cuando preferimos sobreponernos y restructuramos nuestros recursos crecemos, nos desarrollamos y así podemos salir adelante,
Para lograr estas transformaciones hay que trabajar en ellas a conciencia, los problemas nos entrenan, nos preparan, y son recursos que si los aprovechamos nos van a servir para formar equipos de alto rendimiento y desarrollarnos como lideres.
Recordamos una investigación de hace tiempo, que explicaba que las personas que habían lidiado con experiencias negativas se recuperaban mas rápido ante una nueva adversidad, que alguien que la tenía por primera vez. Al enfrentarnos a obstáculos estamos fortaleciéndonos para lo que sigue, para levantarte y levantar a tu equipo una y otra vez.
Fortaleza, empuje, constancia, conocimientos, desarrollando cada habilidad para sostener los buenos resultados, para marcar la diferencia, para hacer de cada espacio uno mejor.
Practicando estas transformaciones vamos a estar desarrollando nuestras capacidades y así las oportunidades siempre estarán para nosotros y para nuestros equipos.
Esperamos puedas mirar a los obstáculos, a los problemas y a los conflictos, esta vez de manera diferente. Como impulsores de un crecimiento saludable para el desarrollo profesional de todo el equipo.
Nos va a encantar leer tus comentarios, experiencias y cuál fue tu obstáculo que más enseñanza te dejó.