Cuando hablamos de relaciones interpersonales nos encontramos con diferentes tipos e importancia a lo largo de nuestra vida.
Relaciones laborales, íntimas, circunstanciales, efímeras, duraderas, familiares y tantas otras que van sucediendo. En este artículo quisimos detenernos en las relaciones sanas, esas relaciones que impulsan a ser mejores personas, que nutren y fortalecen.
Estas son algunas características importantes que te invitamos a reflexionar acerca de las relaciones de las que hoy somos parte:
Confianza: creer en el otr@ y que crean en nosotr@s incluso cuando no se tiene control de toda la situación. Es un cimiento fundamental en las relaciones, es tener la seguridad en el otr@ sin garantías.
Honestidad: ser abiert@s y sincer@s en hechos y en palabras hará que tu relación sea genuina. Poder hacer y decir según lo que pensamos o sentimos, con libertad para transitar el camino con otr@ y desarrollándonos como individuos.
Respeto: reconociendo y aceptando a la otra persona con sus atributos individuales, con sus puntos de vista, con sus defectos y virtudes.
Equilibrio sano entre dar y recibir: ese ganar ganar mutuo, esa armonía delicada para poder dar lo que tenemos, sabiendo tomar lo que otr@ puede ofrecer, valorando que lo que un@ entrega no es igual ni idéntico a lo que el otr@ ofrece.
Comunicación abierta: ser transparentes al conectarnos con otr@s, hablando, escribiendo, escuchando y siendo empáticos a la hora de transmitir nuestros pensamientos, opiniones o sentimientos.
Compromiso: el querer recorrer un camino juntos es una decisión que se sostiene y crece con la voluntad de permanecer junt@s.
No entramos en una relación sana automáticamente, la vamos construyendo con el tiempo y las acciones que elegimos.
¿Cómo te sentís con respecto a tus relaciones actuales?
¿Cuán presentes están estas características? ¿En cuál te gustaría fortalecerte?
¿Sabés pedir al otr@ lo que necesitás?
¿Sabés comunicarte con el otro cuidando los sentimientos que se puedan provocar?
Poder detenerte a pensar en los detalles te va a permitir avanzar hacia relaciones sanas.
Y con las preguntas queremos ayudarte a reflexionar sobre lo que si hay y hay que celebrar, sobre lo que no hay y hay que trabajar y sobre las limitaciones propias y ajenas.
Paso a paso, al lado, ni arriba, ni abajo sino en compañía con el otro.
Invertí la energía en esas relaciones que mejoran tu calidad de vida, elegí a esas personas que enriquecen tu existencia, y si se te vinieron algun@s nombres mientras leías nuestro artículo no dudes en hacérselos saber!
¡Compartirlo también es dar!