Los economistas han proyectado que el costo económico del coronavirus será la peor recesión desde la Gran Depresión, y que, si bien lo peor ha pasado, el seguir adelante implica que los empresarios tendrán que construir negocios lo suficientemente resistentes como para capear tanto esta crisis actual como la siguiente.
Las crisis crean grandes cambios en las empresas:
- Alteran el comportamiento del consumidor, a veces de forma permanente, y cuando no se enfrentan, esas oportunidades perdidas pueden quedar directamente en manos de los competidores.
- Nos damos cuenta de que no todos nuestros colaboradores están preparados para enfrentar esas crisis ya sea porque no saben cómo hacerlo, porque se estresan o porque necesitan otras habilidades.
- Se corre el riesgo de que el negocio se vuelva prescindible, que la marca se perciba como irrelevante, y su resultado final siga el camino de Blockbuster.
- Nos centramos en lo financiero sin medir el impacto que las personas y procesos tienen para ayudarnos en estos tiempos.
Las crisis son como un tigre, que nos ataca por la espalda y tenemos que estar dispuestos a enfrentarnos al tigre, porque no sólo se trata de sobrevivir, sino también de prosperar.
No enfrentarse al tigre significa perder las oportunidades inherentes a casi todas las crisis.
Hay 4 cosas por las que podemos empezar para enfrentar al tigre:
- La agilidad, para ajustar el negocio de acuerdo con un entorno VUCA que vino para quedarse. Agilidad en los negocios, procesos y personas, cambiar lo que tengamos que cambiar y hacerlo ya.
- Ser proactivo, no reactivo, es anticiparse, tener una dinámica como la que Jeff Bezos llama de día 1. Trabajar con la misma intensidad todos los días como si fuera un start up, estando alertas, dinámicos y comprometidos con el resultado.
- Personas adecuadas, evaluar si las personas que tenemos en puestos claves, como los líderes, son las que necesitamos para los desafíos que enfrentamos.
- Upskilling y reskyling permanente, es mantener y asegurar el aprendizaje constante, formar a las personas en las habilidades que les faltan, fortalecer las que ya tienen y refrescar las críticas, enseñando cómo aplicarlas para obtener resultados.
Empezando por estas 4, hacemos que las personas se animen cada vez más a enfrentar los desafíos tan pronto como aparecen, a enfrentar al tigre como sugiere esta anécdota de tigres reales:
“En la región de Sundarbans en India, donde se encuentra el bosque de manglar más grande del mundo y abarca un área protegida de 139 500 ha, viven más de 3.000 “viudas tigre”, esposas que han perdido a su cónyuge por el ataque de un tigre. En la década del 80, los tigres se estaban cobrando la vida de los aldeanos que se aventuraban a trabajar en los bosques a un ritmo de más de uno por semana. Hasta que los aldeanos encontraron una manera de enfrentar a los tigres. Sabiendo que los tigres son depredadores que prefieren atacar a su presa por la espalda, los aldeanos comenzaron a usar una máscara en la parte posterior de la cabeza, para poder estar siempre frente a cualquier tigre que aceche en su camino. Al enfrentarse a los tigres, el número de ataques se redujo drásticamente.”
Porque a veces, cuando estás dispuesto a enfrentarte al tigre, el tigre parpadea y se aleja.
No reconocer o no enfrentar nuestros tigres es arriesgarse a no sobrevivir y para ello tenemos que amigarnos con el constante cambio y aprendizaje.
Como dice Eric Hoffer: “En tiempos de cambio, quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos que creen saberlo todo, estarán bien equipados para un mundo que ya no existe”