Mejorar la calidad de vida siempre nos motiva a transitar diferentes caminos, para disfrutar, para vivir mejor transitando, aprendiendo, conociendo, compartiendo, y hoy nos detuvimos en una de las claves: la comunicación.

Paul J. Meyer, autor y escritor experto en liderazgo describía a la comunicación como la clave del éxito profesional y personal.

La calidad de vida depende de la calidad de las relaciones, arrancando por la relación con nosotr@s mism@s hasta la última persona con la que hayas hablado el día de hoy.

Y la calidad de las relaciones depende de la calidad de las comunicaciones que mantengamos, entonces vamos a dedicarle unos minutos para conectar mejor.

Comunicamos siempre, presentamos proyectos, hablamos en reuniones, nos ven en pantallas, nos escuchan en el ámbito familiar y laboral, es una habilidad que marca la diferencia.

Es muy importante el contenido de nuestras comunicaciones y también lo es el cómo lo transmitimos. Generar el impacto deseado implica tener ambos frentes cubiertos.

¿Cómo damos el paso adelante?

El reconocido tenista Andre Agassi referenció en 2009:

“Hay muchas maneras de ponerse fuerte, y a veces hablar en público es la mejor de ellas.”

Hablar en público es uno de los temores más frecuentes.

Ya sea que vayas a hablar con una persona, un grupo o una audiencia muy numerosa, estas pautas que te compartimos te pueden ayudar.

Algunas cosas seguro ya las sabés, lo que te proponemos es hacerlas, practicarlas, entrenarlas, porque saber es conocimiento pero aplicarlo nos da sabiduría.

  1. Las palabras, seducen, persuaden, enamoran:

 ¿Por dónde empezamos? Por nosotr@s mism@s.

Trabajar nuestra autoestima como primer paso para ganar autoconfianza:

Mirarnos al espejo, y mientras hagamos la rutina de la mañana, pensar y decirnos atributos positivos, en 2 semanas nos re cableamos y vamos a hablarnos como si le habláramos a alguien que queremos.

Investigaciones del neuropsiquiatra Jeffrey Schwartz, han proporcionado evidencia científica de que la mente puede controlar la química cerebral.

El cerebro nos hace trampa todo el tiempo, entonces ganemos tiempo a nuestro cerebro.

Voy a pasar vergüenza, si me equivoco, si me trabo, si me olvido, aparecen todo tipo de trabas mentales.

Enfocarnos entonces en lo positivo parece difícil pero aquí una ayuda: pensar en nuestras palabras como un regalo, por qué nos hubiese servido a nosotr@s escuchar estas palabras, que información adicional podemos buscar para hacer de este regalo uno mejor, como le podemos servir con esto a otr@s, como l@s enriquecemos, enfocarnos en que esto es algo para darle al otro, darle protagonismo a l@s que escuchan, ponernos en lugar del otro para pensar en lo que el otro necesita.

  1. Comunicate con sinceridad y apertura:

Bill Walsh dijo: “No hay nada mas eficaz que un elogio sincero, y nada más feo que un elogio inventado.”

La autenticidad se nota, la pasión se nota, la sinceridad se nota.

Cada un@ de nosotr@s comunica de manera única, te recomendamos entonces poner los recursos en la misma dirección: el corazón, el alma, el cuerpo y las palabras en la la misma línea.

La corporalidad es un elemento muy importante: tengamos en cuenta siempre la verticalidad estando erguidos y la apertura de pecho sin encorvarnos.

Mostrar autoridad primero hacia adentro, para nosotr@s, vamos a hablar de lo que sentimos, de lo que pensamos, de lo que sabemos, estamos aprendiendo.

Y hacia afuera porque estamos dando, ofreciendo.

Cuando estamos erguid@s generamos endorfinas, testosteronas, adrenalina, cuando nos encorvamos, nos hacemos mas pequeñ@s, y generamos cortisol que es la hormona del estrés, nos condiciona entonces hacia al miedo.

Al cerebro le da igual lo que estamos pensando, si sonreímos, los músculos indican al cerebro que estamos bien, y el cerebro identifica y aparecen las endorfinas, agradecer tranquiliza, es potente. Es química. Y podemos hacerlo, unos minutos antes podemos generar estos estímulos que nos van a ayudar a nuestra meta.

Si, el cerebro también nos protege, pero no necesitamos sobreprotección, por eso vamos a enviarle señales para decirle que no queremos sobrevivir, queremos vivir, y vivir bien.

  1. Dedicarle tiempo al interlocutor y confianza:

Conocerl@s, saber lo que necesitan, que l@s podría beneficiar para saber lo que les importa e impacta. Lo que vamos a decir es para el otro, prestemos atención, hagamos contacto visual.

Conectar con el otro, la humanidad nos une, la risa del otro nos relaja.

Cuando se ve la potencia, cuando se ve que damos todo, aparece la reciprocidad, si estamos dando vamos a recibir.

  1. El primer minuto de la comunicación es muy importante: es la entrada a lo que vendrá, practicarla muchas veces en la preparación, decirla de muchas maneras, en distintos tonos, respirando con calma, y es el momento de mayor tensión, mientras más practicamos mejor va a salir.

Practiquemos frente al espejo, grabándonos, escuchándonos.

Observemos a l@s que nos gustan como comunican, qué nos llama la atención, qué tienen en común, observando las similitudes nos va a ayudar a pensar los primeros detalles. Identifiquemos los errores para aprender, siempre hay algo para mejorar, practiquemos hasta eliminarlos y vayamos por el próximo.

  1. Dominar los conceptos y tener claro el objetivo:

Conocer a fondo lo que vamos a exponer es una de las bases para una buena comunicación, desde la autoconfianza hasta un mayor conocimiento para preparar los puntos importantes de la charla y también poder contestar las preguntas que se puedan plantear.

Y por otro lado, tener claro el objetivo de la charla es necesario para tener un punto de referencia en todo momento. Saber qué queremos comunicar y qué debemos transmitir como hoja de ruta para nuestra comunicación.

  1. Captar el interés:

Enfocarnos en el otro más que en nosotr@s mism@s. Nos adaptamos al otro, no el otro a nosotr@s.

Pensar de antemano preguntas impactantes, frases de expertos, datos que sorprendan, contenidos audiovisuales, datos estadísticos, fotos de alto impacto, información atractiva.

El tiempo y la capacidad de escucha son cada vez más limitados, entonces elegir las ideas, las palabras, las imágenes, los gestos, los silencios, los mensajes.

Como en el diseño, en la comunicación también MENOS ES MÁS. Todo con moderación.

  1. Cierre:

Para cerrar imprimimos las máximas ganas en el objetivo que perseguimos, y si hablamos frente a audiencias grandes busquemos materiales que muevan las emociones, pensar sobre qué mensaje queremos dejar que recuerden.

Pensar en cuanto le importa al otro lo que vamos a decir.

Y pensar en la satisfacción que queremos al retirarnos, al finalizar la comunicación.

Siempre el amor hace brillar, tratarnos con amor, tratar con amor, abajo o arriba del escenario, todo se potencia cuando hay amor en lo que hacemos, en lo que damos.

Si algo no salió bien o como esperábamos, tratémonos con más amorosidad, porque practicando y practicando y haciendo y haciendo, cada vez va a salir mejor.

Las nervios en el estómago también indican que nos importa, que nos apasiona, pero tenemos que usarlos de impulso. Es normal, es humano, le pasa a l@s mejores y lo aprovechan para cada vez hacerlo mejor buscando más y mejores recursos.

Te animamos a aplicar algunos de los tips para que tu trabajo final, tu venta, tu conversación pendiente, o tu discurso impacte como te lo propongas.

Nos va a encantar leer tus experiencias!