El título del artículo es una pregunta que te invitamos a hacerte.

Entre las respuestas que podés darte están:

-porque confío más en l@s otr@s que en mí.

-porque quiero ser amad@ o gustarle al otro.

– porque mi autoestima depende de lo que el otro piense de mí, y podés agregar otras que vengan a tu mente.

No importa cuál sea, queremos empezar diciéndote que la mirada más importante para vos tiene que ser la tuya.

En nuestros días, cada vez más se siente esa necesidad de aceptación y el miedo a no ser aceptados, y muchas veces condicionamos nuestra conducta a ello.

Tom Ferry que es el coach número uno en el negocio inmobiliario tiene una frase que siempre dice a sus clientes para que sean conscientes del poder que le damos a las personas con las que nos relacionamos:

«La aprobación de los demás nos da un mayor sentido de autoestima. Estamos convencidos de que su reconocimiento es importante para nuestra autoestima y cuán profundamente nos valoramos a nosotros mismos»

Si bien la búsqueda de la aprobación de otros puede ser inevitable, pueden surgir problemas dependiendo de cuán lejos se llegue por ese camino.

Cuando preocuparse por cómo otras personas nos perciben interfiere con nuestra propia intuición, tal vez sea el momento de tratar de enterrar esa mentalidad y ser vos mism@.

Comenzamos a buscar aprobación, nos enfocamos en el pensamiento del otro y entonces, podemos perder de vista nuestra naturaleza esencial.

Buscamos diferentes opiniones para tomar una decisión, no entendiendo que cada persona nos dará una respuesta desde su experiencia y desde quien cada uno es, que claramente no somos nosotr@s.

El consejo del otro nos da seguridad, y muchas veces, al mismo tiempo, permite no hacernos responsables, diciendo «no fue mi decisión, seguí tu consejo y me fue mal». Es una forma de justificarnos.

Si sos de l@s que hace eso, te tengo una mala noticia, sos responsable de cada una de las decisiones y acciones de tu vida. Sí vos y sólo vos. No importa a quien escuches o sigas. Vos decidís, siempre.

Hoy queremos invitarte a que pienses un momento en una tabla del 1 al 10, ¿cuán importante es la mirada del otro para vos? Escribí el número. Y ahora ¿cuán importante es tu mirada para vos? Escribilo también.

Ahora mirá esos dos números, ¿qué ves? ¿qué sentis?

Si el primer número es mayor, preguntate: ¿Para qué le contás las cosas que pasan en tu vida a tantas personas? ¿Para qué pedís tantos consejos? ¿Qué estás buscando? ¿Aprobación? ¿Confirmación? ¿Buscar que otro decida por vos?

No se puede adquirir intuición si no se practica. Elijamos las personas a las que escuchamos y con las que nos relacionamos, y sobre todo a las que abrimos la puerta del conocimiento de nuestra vida. Si practicás tu intuición vas a saber reconocerlas.

Si el segundo número te dió más alto, ¡felicitaciones!, vas por buen camino, no te detengas.

Buscá el valor de tu mirada y no la de los demás.

Eso es lo que hace el coaching, te acompaña a que encuentres tus propias respuestas, para que te conozcas, actives tu intuición y te vuelvas expert@ en tomar las mejores decisiones para cada aspecto de tu vida.

Contanos qué hace que la mirada del otro sea importante para vos.

¡Te leemos!